Reflexiones Dominicales

Vigésimo Quinto Domingo del Tiempo Ordinario (B)

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REFLEXIONES BILINGÜES PARA EL DOMINGO

VIGÉSIMOQUINTO DOMINGO T.O. (B) Marcos 9: 30-37

Septiembre 23, 2018

“Quien quiera ser el primero, deberá ser el último de todos y el servidor de todos”.

Los padres de familia con frecuencia dicen que sus hijos son tiernos y adorables hasta cierta edad, antes de que ellos vayan a la escuela. Pero cuando ellos se matriculan y comienzan a asistir a la escuela, ellos se matriculan en el mundo de la competición. Pierden la sencillez porque sus padres en la casa y los maestros en la escuela les enseñamos que ellos deben ser número uno en su clase, y en caso de que fallen, les decimos que tienen que ser como su hermano o su hermana grandes. Los comparamos y los forzamos a ser competitivos. Nuestros jóvenes terminan pensando que su valor depende de su éxito. Con razón los apóstoles en el Evangelio de hoy discutían entre ellos “Quién era el más importante”. Con razón nosotros crecemos y hacemos lo mismo. Luchamos muchas veces no por hacer las cosas bien ni por servir.

Cuando alguien comparte con nosotros una gran pena o problema, lo menos que podemos nosotros hacer es cuidadosamente escuchar y ofrecer nuestro apoyo a esa persona. Lo contrario oímos hoy en el Evangelio, que cuando Jesús les cuenta a los discípulos que él debe sufrir y morir, “Ellos no entiende lo que él les dice”. Yo no sé si un psicoterapeuta nos podría decir que los apóstoles habían “bloqueado su entendimiento”. Ese no era un asunto de falta de entendimiento racional, sino deseo de no oír malas noticias. Sin embargo, no debemos solo echarle la culpa a los doce apóstoles; debemos también nosotros asumir la responsabilidad, porque tampoco nosotros aceptamos la realidad del sufrimiento.

Vigésimo Cuarto Domingo del Tiempo Ordinario (B)

REFLEXIONES BILINGUES PARA EL DOMINGO

VIGÉSIMOCUARTO DOMINGO T.O. (B) Marcos 8: 27-35

Septiembre 16, 2018

“Si alguien quiere venir conmigo, renuncie a sí mismo, cargue su cruz y sígame”.

A algunas personas les gusta tomarse riesgos peligrosos. Muchas de ellas son exageradamente confiadas, y pocos piensan que se están arriesgando demasiado. Un buen ejemplo de esto son los deportes extremos, también llamados deportes de acción, o aventuras deportivas, actividades percibidas como de alto nivel de peligro intrínseco. Estas actividades normalmente incluyen velocidad, altura, un alto nivel de acción física, energía y liberación de adrenalina. Algunos ejemplos son: surfing, esquí, patinaje en la nieve, windsurfing, hang gliding y bungee jumping. Los deportistas practican estas aventuras por el placer del riesgo o simplemente para vencer la ansiedad. Muchas veces la gente pone en riesgo su vida, y no pocas veces ha habido accidentes fatales.

Vigésimo segundo Domingo del Tiempo Ordinario (B)

REFLEXIONES BILINGÜES PARA EL DOMINGO

VIGÉSIMOSEGUNDO DOMINGO T.O. (B) Marcos 7: 1-8, 14-15, 21-23                                                          Septiembre 02, 2018

“Este pueblo me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mi. El culto que me dan es vacío, las leyes que enseñan son invenciones humanas”.

Una vez una gran cantidad de personas estaban sentadas en la plaza principal lista para comenzar la celebración patriótica del Día de la Independencia, y cuando el maestro de ceremonias dio la indicación a la multitud para ponerse de pie y cantar el himno nacional, un joven permaneció sentado. Alguien de la concurrencia le pidió que no fuera irrespetuoso y se parara. El muchacho lo miró, no dijo palabra pero se quedó sentado. Al final del himno la novia del joven le dijo a esa persona que su novio había tenido un accidente grave y eso no significaba que él fuera irrespetuoso. No solamente la persona exigente sino todos los que estaban a su alrededor aprendieron una lección: las acciones externas no necesariamente son indicativos de lo que hay dentro del corazón.

Vigésimo Tercer Domingo del Tiempo Ordinario (B)

REFLEXIONES BILINGUES PARA EL DOMINGO

VIGÉSIMOTERCER DOMINGO T.O. (B) Marcos 7: 31-37

Septiembre 09, 2015

“¡Todo lo ha hecho bien! ¡Hasta hace oír a los sordos y hablar a los mudos!”.

A través de nuestros cinco sentidos nosotros nos ponemos en contacto con el mundo a nuestro alrededor. Tradicionalmente reconocemos cinco métodos de percepción: audición, vista, tacto, olfato y gusto. Pero estas son solo maneras de estar comunicado con la existencia física. El hombre en el Evangelio de hoy era sordo y tenía un impedimento al hablar. Cuando un grupo de personas solidarias y compasivas lo llevó donde Jesús, “Él lo apartó de la gente. A solas con él, le metió los dedos en los oídos, y con el dedo untado en saliva le tocó la lengua; y mirando al cielo suspiró y le dijo: ´Effathá´ (que quiere decir: Ábrete). E inmediatamente se le abrieron los oídos y se le soltó la traba de la lengua y empezó a hablar sin dificultad”.

Vigésimoprimer Domingo del Tiempo Ordinario (B)

REFLEXIONES BILINGÜES PARA EL DOMINGO

VIGÉSIMOPRIMER DOMINGO T.O. (B) Juan 6: 60-69

Agosto 26, 2018

“Señor, ¿A quién vamos a ir? ¡Tú tienes palabras de vida eterna!”.

De día en día nosotros tomamos decisiones en nuestra vida. Muchas de esas no son resoluciones tan relevantes, como por ejemplo, los lugares donde vamos, la gente con quien hablamos, lo que comemos. De hecho estas opciones las podemos cambiar fácilmente sin que afecten nuestra vida. Pero hay algunas decisiones importantes, que cuando hacemos un compromiso fuerte, llegan a ser permanentes. Ejemplos de esto los encontramos en nuestras lecturas de la Escritura hoy.

En las lecturas bíblicas que escuchamos hoy hay tres decisiones muy importantes: En su libro, Josué, el sucesor de Moisés, en frente a todas las tribus de Israel “Convocó a los ancianos del pueblo, a los jefes de familia, jueces y oficiales que se presentaron ante Dios; y le habló así a todo el pueblo: ´Si les parece demasiado duro servir al Señor, escojan hoy a quién servir, a los dioses a quienes sirvieron sus padres (…) De todos modos, mi familia y yo serviremos al Señor”.

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