Vigésimosexto Domingo del Tiempo Ordinario (B)

REFLEXIONES BILINGUES PARA EL DOMINGO

VIGÉSIMOSEXTO DOMINGO T.O. (B) Mc 9: 38-43, 45, 47-48

Septiembre 30, 2018

“Quien hace un milagro en mi nombre no puede a continuación hablar mal de mi. Quien no está contra nosotros, está a favor nuestro”.

Hace mucho tiempo, cuando yo estaba preparado y listo para hacer mi Primera Comunión, recuerdo que mi madre me dio como regalo un hermoso crucifijo. El tiempo pasó y cuando regresé a casa el crucifijo tenía un brazo y una pierna rotos. Yo nunca lo reparé; lo coloqué en la pared, porque recordé un poema que había leído antes: “Déjame roto (…) Me gusta cuando me miras así roto, tú recordarás a muchos de tus hermanos y hermanas que están rotos, pobres, indigentes, oprimidos, enfermos, mutilados (…) Sin brazos: porque ellos están discapacitados, abandonados sin trabajo; sin pies: porque están impedidos para seguir su camino; sin rostro: porque les han robado su honor y su buen nombre. Están olvidados (…) los que los ven voltean la espalda porque los ven como a mí, ¡Un Cristo roto!” Entonces me di cuenta que Jesús quería ayudar a otros a través de mis manos. Recuerdo también que alguien acostumbraba a decir cuando veía a una persona en problema: “Dios está ocupado. ¿Puedo ayudarte?”.


Al leer el Evangelio, no hay duda por qué los discípulos de su tiempo y nosotros cristianos hoy llamamos a Jesús Maestro. A propósito, era el nombre que normalmente le daban a él. Y el Evangelista Marcos se asegura de que no perdamos la enseñanza en el Evangelio de hoy, una serie de enseñanzas que él predicó en diferentes ocasiones.

Nuestras lecturas de la Escritura hoy nos presentan una variedad de reflexiones. Una de ellas es la tolerancia. El libro de Los Números nos cuenta el incidente de celos de algunos israelitas en el desierto. El mismo tema es cierto en el Evangelio, además de muchos dichos de Jesús que Marcos coloca juntos. La lectura de Santiago es, común en su estilo, un asunto de justicia social.

Escuchamos que Eldad y Medad no estaban en el tabernáculo con los otros 70 cuando recibieron el Espíritu, compartiendo el poder espiritual de Moisés durante la experiencia de los israelitas en el desierto. Habíamos oído que Moisés se había quejado ante Dios por su incapacidad de cuidar al pueblo en sus necesidades, pues ya estaba muy viejo y el pueblo había crecido mucho. Dios escuchó la petición de Moisés y decidió compartir el ministerio de Moisés con los 70 ancianos. Eldad y Medad no estaban con los otros cuando recibieron el espíritu de profecía. Dado que los dos hombres habían sido escogidos, de todas maneras recibieron el espíritu de Moisés. “Josué (…) le dijo a Moisés: (…) ´no lo permitas´. Pero Moisés le respondió: ´Tienes demasiado celo de mí. ¡Ojalá les diera el Señor a todos su espíritu y todos en el pueblo del Señor fueran profetas!” Moisés promueve una actitud de tolerancia.

En el Evangelio de Marcos también encontramos una enseñanza de tolerancia. Hay un hombre haciendo un exorcismo en nombre de Jesús. Él no era uno de los Doce. Él pudo haber oído a Jesús enviar a los 72 a predicar el Evangelio. Los Doce le dicen: “Detenlo”. Jesús responde: “¿Por qué? Él está haciendo una buena obra”. “Quien hace un milagro en mi nombre no puede a continuación hablar mal de mi”.

Jesús no sigue el consejo de los Doce; claramente declara: “Quien no está contra nosotros, está a favor nuestro”, enseguida añade: “El que les dé a ustedes un vaso de agua porque son mis discípulos, yo les aseguro que no perderá su recompensa”.

Nosotros hoy aceptamos más la tolerancia de como fue en el pasado. Hace siglos había mucha intolerancia entre católicos, protestantes, judíos y musulmanes. Gracias a Dios estamos viviendo tiempos diferentes. Somos y debemos aun serlo más tolerantes. En el documento del Vaticano II, La Iglesia en el Mundo Moderno, la Iglesia Católica declara que “todos los que estén abiertos a Dios, siguiendo su propia consciencia son, en efecto, miembros de la Iglesia, salvados por Cristo Jesús”. ¿No serían ellos hoy los Cristos rotos, los pobres, indigentes, oprimidos, enfermos, mutilados que nos llaman a ser tolerantes y generosos?

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar