El Cuerpo y la Sangre de Cristo (B)

REFLEXIONES BILINGUES PARA EL DOMINGO

EL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO (B) Mc 14: 12-16, 22-26

Junio 03, 2018

“Yo soy el pan vivo bajado del cielo, dice el Señor; el que coma de este pan vivirá eternamente”.

La Madre Teresa de Calcuta contó una vez que cuando ella visitó su patria, en aquella época la Albania Comunista, el dictador de aquel país había dicho con orgullo: “Mientras yo sea aquí el jefe, Jesús nunca regresará a Albania”. Lo que él no sabía era que aquella diminuta y santa monjita llevaba el Cuerpo de Cristo en un relicario para la Comunión prendido a su sari. Ella dijo con humor cristiano: “Jesús ha regresado a Albania bajo las apariencias del pan.


Hay algunos acontecimientos importantes en la historia de nuestras naciones que no debemos olvidar, especialmente cuando aquellos momentos de la vida han significado libertad y los observamos año tras año. Cuando Jesús quiso que nosotros nunca olvidáramos y que celebráramos con frecuencia su muerte y resurrección, instituyó el sacramento de la Eucaristía. Él deseó que celebráramos el sacramento de su cuerpo y sangre que él nos dio como su mandato en la Última Cena: “Hagan esto en memoria mía”.

Nosotros celebramos la vida del Espíritu Santo entre nosotros en todos los siete sacramentos. La Eucaristía es de manera especial la presencia real de Cristo en el sacramento de su vida. Los católicos somos privilegiados al creer en la Eucaristía como el pan y el vino transformados en el cuerpo y la sangre del Señor.

Las lecturas del Libro del Éxodo, la Carta a Los Hebreos y el Evangelio de hoy nos muestran con claridad que participar en la Eucaristía implica una alianza, por medio de la cual nos comprometemos a la misma entrega amorosa que encontramos en la vida y muerte de Jesús. Marcos nos dice que Jesús instituyó el Sacramento de la Eucaristía durante la Cena Pascual, la cual era un acontecimiento clave en la historia de Israel. Jesús celebró este sacramento como el nuevo Éxodo y anticipó en él su propia muerte y resurrección como su Nueva Alianza. Por consiguiente, el significado de este sacramento es para nosotros la liberación de la culpa y la muerte, y aún de las consecuencias del pecado.

Hay una profunda relación entre el acontecimiento de la liberación del Éxodo y la Nueva Alianza de la Última Cena. Hoy en nuestra primera lectura oímos cuando a Moisés se le ordenó renovar la alianza: “Tomó el documento de la alianza y se lo leyó en voz alta al pueblo, el cual respondió: ´Haremos todo lo que dice el Señor y obedeceremos´. Y con el resto de la sangre roció al pueblo, diciendo: ´Esta es la sangre de la alianza que el Señor hace con ustedes, de acuerdo con las palabras del decálogo´”. Luego nos dice Marcos en el Evangelio: “Cuando estaban comiendo, Jesús tomó el pan, pronunció sobre él la bendición, lo partió, se lo repartió y les dijo: ´Tomen, esto es mi cuerpo´. Tomó luego una copa (…) y les dijo: ´Esto es mi sangre, la sangre de la alianza, que será derramada por muchos´”.

Antes de ascender al cielo Jesús prometió a sus apóstoles: “No los dejaré huérfanos” (Juan 14: 18), y “Yo estaré con ustedes hasta el final de los tiempos” (Mateo 28: 20). Él no nos ha fallado en cumplir su palabra. Él está con nosotros en la Eucaristía. Las especies de pan y vino que él escogió y son su cuerpo y sangre son sencillas y al mismo tiempo son símbolos del alimento diario, tanto para los pobres como para los ricos; el pan es parte de toda comida, y el vino es la bebida que se toma cuando se está feliz y se celebra un acontecimiento tanto importante como cotidiano.

Cuando al final de la Última Cena Jesús dice a sus discípulos: “Hagan esto en memoria mía”, ese memorial está en el contexto de su presencia activa litúrgica. Así como el Misterio Pascual fue la acción más significativa en el ministerio terreno de Jesús, así nuestra participación en la Sagrada Eucaristía es el momento más significativo de nuestras vidas como miembros de la Iglesia Católica. Este mandato y acto salvífico de Jesús nunca debemos olvidarlo sino hacerlo siempre presente.

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar